
Casa TO, diseñada por el despacho Ludwig Godefroy Architecture e inaugurada en 2023, se ha convertido rápidamente en un referente del minimalismo brutalista en la costa del Pacífico mexicano, específicamente en Puerto Escondido, Oaxaca. El proyecto es un ejercicio de arquitectura radical que busca la introspección y la serenidad a través de la austeridad material y la manipulación de la luz.


El concepto central de Godefroy se inspira en la arquitectura tradicional oaxaqueña, así como en los baños de vapor romanos (termas) y la tradición cenobítica, para crear un espacio que es tanto un hogar como un santuario. El material dominante en Casa To es el concreto aparente (u hormigón visto), empleado no solo por su robustez estructural y su bajo mantenimiento en un clima costero, sino por su cualidad estética que permite que el edificio se integre cromáticamente con la arena y la tierra.


En la Casa To disposición espacial se articula en dos volúmenes monolíticos y perpendiculares que encierran y protegen del exterior. El volumen principal contiene las habitaciones y áreas de estar, mientras que el segundo volumen alberga la gran piscina. Este último es quizás el elemento más icónico, ya que está cubierto por una serie de bóvedas de cañón que se abren sutilmente al cielo.
Estas bóvedas no solo dotan al espacio de una impresionante altura y monumentalidad, sino que cumplen una función crucial: controlan la entrada del sol. La luz se filtra en franjas estrechas que se deslizan lentamente sobre el concreto a lo largo del día, creando un espectáculo de sombras y texturas que enfatiza la naturaleza meditativa del espacio. El diseño demuestra que el lujo en la arquitectura contemporánea no reside en la opulencia, sino en la calidad del espacio, la luz y la conexión sensorial con el entorno.


Dato Curioso
La espectacular piscina de forma alargada, ubicada bajo una enorme bóveda de cañón, está diseñada para ser un espacio de contemplación y descanso. Al estar parcialmente cubierta, las franjas de luz y sombra que proyecta el sol a lo largo del día transforman continuamente la atmósfera, emulando la serenidad de una cripta o un baño romano, logrando mantener una temperatura agradable sin necesidad de climatización artificial.





