
En el corazón de Lerma, Estado de México, se encuentra Casa Encinos, una obra diseñada por el arquitecto José Ricardo Yslas Gámez, reconocida por su equilibrio entre la solidez del concreto y la calidez de la madera.
Construida en 2016 y con una superficie de 1,712 m², la vivienda se levanta dentro de un fraccionamiento privado rodeado por un entorno boscoso que refuerza su carácter introspectivo y natural.
Un patio como corazón de la casa
El proyecto gira alrededor de un patio central, dominado por un cubo flotante de concreto que enmarca la presencia de una magnolia bañada por la luz natural que se filtra desde un domo superior.
Esta composición genera un ambiente de equilibrio entre fuerza estructural y serenidad visual, invitando a la contemplación.
Al fondo del patio, una chimenea escultórica con una pirámide invertida sirve de punto focal y conexión entre la sala, el comedor y el patio. Este elemento no solo une los espacios, sino que también los divide sutilmente mediante el fuego como eje simbólico.
Materialidad que dialoga con la naturaleza
La casa se organiza en dos cuerpos en forma de “L”, conectados por puentes interiores que cruzan sobre un jardín de helechos y un espejo de agua del cual nace un árbol, generando ventilación cruzada y una experiencia sensorial constante.
Los materiales principales —madera, piedra laja colocada a hueso y concreto enduelado— refuerzan la sensación de calidez y robustez. El juego de luces y sombras, junto con los pergolados de madera, crea una atmósfera acogedora que dialoga con el entorno boscoso.
Dato curioso
La estructura del patio central con el cubo flotante de concreto fue diseñada para enmarcar la magnolia como si fuera una obra de arte viva, que cambia su apariencia con las estaciones del año.











