Camina entre Polanco, la colonia Roma y el Estadio Banorte con una mochila negra. Dentro lleva botas de trabajo, porque prefiere supervisar en obra que hablar en foros. Su nombre raramente aparece en los titulares, a pesar de que lleva años trabajando en el proyecto arquitectónico más grande que México ha visto en décadas.
David Lizárraga es el arquitecto detrás de los tres estadios mexicanos del Mundial 2026.
De Culiacán a los estadios del mundo
Lizárraga nació en Culiacán, Sinaloa, pero vive en Kansas, Estados Unidos, donde opera una de las sedes de Populous, el prestigioso despacho internacional que remodela los estadios mundialistas.
Como senior architect principal de Populous, Lizárraga es el responsable de las remodelaciones de los tres estadios que México aportará a la Copa del Mundo 2026: el Akron de Guadalajara, el BBVA de Monterrey y el Estadio Banorte en la Ciudad de México.



Un proyecto de esta escala sería el sueño de cualquier arquitecto. Para Lizárraga, lo es literalmente. “Nunca me imaginé que iba a estar trabajando en estadios a nivel mundial; es como un sueño hecho realidad”, ha confesado en entrevista.
El encargo que no podía rechazar
La llamada llegó en 2022, cuando el Estadio Banorte aún no cerraba sus puertas y apenas se planeaban las obras de remodelación. Al otro lado del teléfono, sus colegas le preguntaron si estaba disponible.
Su respuesta fue inmediata: “¿Dónde firmo?”
El encargo no era menor. El Estadio Banorte —conocido en el mundo del futbol simplemente como “el Azteca”— es un inmueble que lleva décadas en el inconsciente colectivo del deporte global. Como el propio Lizárraga explicó: “La afición del futbol en Europa, Asia y Sudamérica sabe qué es este estadio, así como nosotros sabemos del Maracaná y el Wembley.”
El reto: moverlo al siglo XXI sin tocarlo
El dueño del estadio, Emilio Azcárraga, tenía una condición clara para las obras. La petición fue directa: mantener el exterior con su monumentalidad, lo más original posible, respetando la idea inicial, pero moviéndolo al siglo XXI en todos sus aspectos: más cómodo, más seguro, más inclusivo y más estable estructuralmente.
Un equilibrio difícil. Intervenir un ícono sin transformarlo. Actualizarlo sin borrarlo.
Entre las mejoras destaca la instalación de turbinas de fabricación alemana para inyectar aire fresco y mejorar el confort térmico dentro del estadio, similar a lo implementado en Qatar, un detalle que impactará directamente la experiencia de jugadores y aficionados en el cálido clima capitalino.
Un estadio, tres Copas del Mundo

El Estadio Banorte ocupa un lugar único en la historia del deporte. Con el Mundial 2026, se convertirá en el primer estadio en la historia en albergar tres inauguraciones de Copas del Mundo. “Es un honor que la FIFA lo haya escogido; todos tenemos que hacerlo muy bien para que los visitantes se lleven una excelente experiencia”, asegura Lizárraga.
Y del lado de los estadios, Lizárraga también suma un récord propio: de los 16 estadios que albergarán partidos del Mundial 2026, 8 fueron diseñados por Populous. La mitad del torneo, en manos de un despacho donde un arquitecto sinaloense juega un papel central.
Lo que nos dice esta historia sobre la arquitectura mexicana
La historia de David Lizárraga es un recordatorio de algo que en DICAM documentamos constantemente: el talento arquitectónico mexicano no tiene fronteras. Está en los despachos más reconocidos del mundo. Está detrás de los proyectos más icónicos del planeta. Y muchas veces, como en este caso, está en el anonimato, con mochila y botas, resolviendo problemas reales en el piso de obra.
El Mundial de futbol dura semanas. Los estadios que lo albergan, generaciones.
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