

La UNESCO declaró en 1997 al Hospicio Cabañas, ubicado en el corazón de Guadalajara, Jalisco, como uno de los recintos culturales más emblemáticos de México y Patrimonio Cultural de la Humanidad.


Construido a inicios del siglo XIX por el arquitecto Manuel Tolsá, originalmente funcionó como hospicio y centro de asistencia social. Su diseño neoclásico se distingue por su gran escala y simetría, con patios interiores que transmiten serenidad y monumentalidad.



En la actualidad, el Hospicio Cabañas es sede del Instituto Cultural Cabañas y alberga la famosa serie de murales de José Clemente Orozco, entre los que destaca “El hombre de fuego”, considerado una de las obras maestras del muralismo mexicano.




El recinto combina historia, arte y arquitectura, consolidándose como un símbolo cultural de Guadalajara y un referente del patrimonio arquitectónico de México.



