
El minimalismo frío y aséptico está siendo desplazado rápidamente por el minimalismo cálido, una tendencia que domina el panorama arquitectónico mexicano en 2026. Esta corriente combina líneas puras y contemporáneas con materiales nobles, texturas táctiles y colores terrosos.
Tonales terracota, barro pulido, madera recuperada, piedra local y acabados artesanales son los protagonistas. Lejos de la frialdad del blanco total, estos proyectos buscan generar emoción y sentido de pertenencia a través de los materiales.
Varios proyectos publicados recientemente en ARCA ejemplifican esta transición: casas en Baja California con muros de tierra compactada y madera, departamentos en Guadalajara con texturas de barro y residencias en Yucatán que integran chukum con minimalismo contemporáneo.



Esta tendencia responde a una necesidad humana de calidez y conexión con lo auténtico en un mundo cada vez más digital.

