📍 Ciudad de México
En la avenida más emblemática de la capital, frente a la glorieta del Ángel de la Independencia, se alza un rascacielos que redefine lo que significa construir en una de las ciudades más dinámicas y sísmicas del mundo: la Torre BBVA México.
Diseñada por el despacho británico Rogers Stirk Harbour + Partners, en colaboración con Legorreta Arquitectos, esta torre de 235 metros y 50 pisos no es solo un edificio corporativo: es un manifiesto de sustentabilidad, tecnología y mexicanidad.
Lo primero que sorprende es su fachada en forma de celosía, un patrón geométrico inspirado en las tradiciones mexicanas que, además de aportar identidad, permite controlar la entrada de luz natural y reducir el consumo energético. De ahí que se le conozca como “la torre que respira”.
En su interior, la torre rompe con la rigidez de los corporativos tradicionales: los espacios están diseñados para fomentar la colaboración, la flexibilidad y el bienestar de sus trabajadores. Es un edificio que refleja la filosofía del trabajo del futuro.
📌 Dato curioso: Durante su construcción, se utilizaron más de 2,500 toneladas de acero y 100 mil metros cúbicos de concreto, lo que la convierte en una de las obras de ingeniería más complejas de la Ciudad de México. Además, su diseño antisísmico la hace capaz de soportar movimientos de gran magnitud.
Con certificación LEED Oro, la Torre BBVA no solo es uno de los rascacielos más modernos del país, sino también una pieza clave que simboliza la fusión entre innovación global y raíces mexicanas.
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